“Ana y Bruno” es una película mexicana de animación, una hermosa fábula en honor al cine fantástico, que se aleja de los clichés y los estereotipos. Una arriesgada e inteligente propuesta que construye un cine de contenido profundo sin dejar de ser familiar.

Sinopsis
Ana es una curiosa niña que escapa de una clínica psiquiátrica en busca de su padre para salvar a su madre. Con la ayuda de extraños y divertidos seres fantásticos, que conoce en ese lugar, emprende un viaje lleno de emocionantes y conmovedoras aventuras.

Ana y Bruno

“Ana y Bruno”, Corazón Films.

ANA Y BRUNO.
Es una película que recuerda mucho a la magia y el surrealismo de “Amélie“, la aventura infantil de la búsqueda y la exploración del mundo en “El extraordinario viaje de T.S. Spivet” ambas del director Francés Jean-Pierre Jeunet.

Es que “Ana y Bruno” película mexicana explora desde el género del realismo mágico, la aventura y la fantasía, temas complejos y delicados como la esquizofrenia, la búsqueda, el abandono, la enfermedad y la muerte. Pasaron diez años para que este largometraje finalmente llegara a los cines en la dirección de Carlos Carrera.

Carlos Carrera explora el realismo mágico, similar a las cintas de Guillermo del Toro, o “Vuelven” de Issa López, “Amélie” o “El Extraordinario viaje de T.S. Spivet” del director francés Jean-Pierre Jeunet.

Ana se interna en un hospital psiquiátrico donde se encuentra su madre, y a su vez, ésta comienza a ver las alucinaciones de todos los pacientes que ahí se encuentran, mi humilde teoría es que, Ana también posee una latente esquizofrenia porque de que otra forma, fuera de que la narrativa se centre en lo colorido de los personajes fantásticos para atraer la mirada de todo cinéfilo y dotar al relato de una espectacular visión más cálida y amigable, que en realidad si la esquizofrenia en la pequeña Ana fuera en realidad también la causa de su internamiento en el hospital psiquiátrico, lejos que pueda consumarse o no la teoría, Ana y bruno, explora también como temas centrales, la amistad, la decisión, la fortaleza y el entusiasmo de experimentar la vida desde una perspectiva alegre sin importar las desgracias personales.

Ana y Bruno” es un canto a nuestra infancia, mirar nuestro niño interior con ojos de adulto, y recordar como imaginábamos aventuras que nunca vivimos, explorando el mundo sin salir de casa, pues muchos nos apoyamos con amigos imaginarios como en la situación que vemos a Ana y que a través de su capacidad de ver a esos seres, convive y converge con ellos, sin extrañeza, sin justificación, similar a la serie animada “La Mansión foster” sin embargo, “Ana y Bruno” no debe considerarse una comedia, a pesar de que hay chistes forzados que no causan risa, tal parece que fueron agregados de forma que se atenuara el dramatismo y la oscuridad de la obra, pues se refleja una desolación, un hastío y un desequilibrio tan evidente, que de no haber un poco de malos chistes, la película sería un drama fantástico, enfocado más en las tramas de los inicios en el cine de Guillermo del Toro, quien por cierto elogió el trabajo, atinaba a acercarse más a “Vuelven” película también mexicana que el año pasado sorprendió en los cines con un terror fantástico maravilloso dirigida por la bella Issa López.

Es una película arriesgada, emocionante, traviesa, fabulosa y un viaje desde la desolación hasta la maravilla de la composición humana.

La cinta es arriesgada, con una trama que sorprende al final, un realismo mágico que no intenta ser moralista ni patriótico, y eso se destaca en hacer la película una historia más placentera y creíble, a pesar de la idea central sobre enfermedades mentales. Y que se aleja de los clichés, el estereotipo y la fórmula fácil del cine por montón.

La animación por momentos sorprende, sobre todo en los paisajes que sirven de fondo, siendo los más destacados, el diseño de personajes se queda corto, pero es un buen intento y un experimento, aunque no es lo mejor del año, es una propuesta arriesgada y que se sale de la comedia romántica del cine mexicano, sin duda propuestas nuevas que empezarán a arriesgarse a tomar nuevos retos, nuevas historias y entregar cine con verdadera pasión.

“Ana y Bruno”, Corazón Films.

“Ana y Bruno” es una metáfora profunda y una fábula oscura.

La película es rescatable, digerible, se intentó infantilizar por momentos, cuando pudo haberse hecho como una animación para adultos, enfocándose en la profundidad del tema central, creando una atmósfera más filosófica, dedicada al pensamiento y la reflexión, porque después de todo “Ana y Bruno” es una metáfora profunda, una fábula oscura con pretensiones de cuento infantil de los hermanos Grimm.

Clasificar y recomendar “Ana y Bruno” es realmente complicado, ya que no creo que se trate completamente de una película para niños, tampoco de una película de animación para adultos, a pesar de los temas que intenta tratar, tampoco creo que sean personajes llamativos para los niños, si bien pueden incluso parecer demasiado grotescos y bizarros con lo que podría perderse la atención, centrarse en la película enfocándose en Ana como un anclaje entre la realidad y la ficción, ese equilibrio que todos necesitamos para enfrentar la vida, o de alguna manera, para ir a la búsqueda de nuestros propios sueños creando una odisea extravagante y fantástica.

Ana y Bruno

“Ana y Bruno”, Corazón Films.

Título original: Ana y Bruno

Año: 2017

Duración: 95 min.

País: México México

Dirección: Carlos Carrera

Guion: Daniel Emil, Flavio González Mello (Novela: Daniel Emil)

Música: Víctor Hernández Stumphauser

Fotografía: Animation

Reparto: Animation

Productora: Altavista Films / Lo Coloco Films / Ítaca Films / Anima Estudios / Argos Servicios Informativos / Five 7 Media

Género: Animación. Fantástico. Drama. Comedia. Aventuras | Años 40. Infancia. Familia. Amistad. Enfermedad. 3-D

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