El oscuro origen del Día Mundial de la Bicicleta

Día Mundial de la Bicicleta

Bueno, en realidad la razón de su origen no es oscuro, quizá es solo un poco polémico, pero apuesto lo que quieras a que no lo imaginabas.


El químico suizo Albert Hofmann.

La primera vez que se celebró el Día Mundial de la Bicicleta, fue un 19 de abril de un no tan lejano 1985, gracias a la propuesta de un profesor de la Universidad de Illinois, en Chicago. El profesor, llamado Thomas Roberts, propuso este día en especial para recordar una efeméride que marcó a la química, la psiquiatría… y a los hippies.

Era un 19 de abril de 1943, un día normal en la vida de la abuela Petra, pero un día muy significativo para un tipo llamado Albert Hoffman. Hoffman, fue un químico de origen suizo que en aquel entonces estaba investigando en su laboratorio con algunos compuestos, entre los que se encontraba la dietilamida de ácido lisérgico, mejor conocida para el mundo como LSD.

El LSD, es un químico semisintético de la familia de las triptaminas, considerado como una droga psicoactiva y conocida culturalmente por ser un alucinógeno utilizado en los años 60 con la llegada de la cultura hippie. Aunque no es una droga que cause adicción, sus dosis tienden a ser regularmente muy pequeñas, pues es un alucinógeno poderoso, con el cual, tan solo hacen falta 20 microgramos para experimentar sus efectos. Ahora, para darte un ejemplo, un microgramo es el equivalente a una millonésima parte de un gramo.

Me han contado que sus efectos son variables e impredecibles, dependiendo del contexto del consumidor y la cantidad de la dosis; entre estos se encuentran: la introspección, el cambio de percepción psicológica, dilatación de pupilas, aumento de la temperatura, aumento de la frecuencia cardiaca, sudor, temblores, insomnio, euforia o tristeza, ansiedad o profunda relajación, perdida en la noción del tiempo, sentido de omnipotencia o paranoia, unidad con el entorno natural, impulso creativo o pensamiento psicótico además de confusión y alucinaciones bien locas como la sinestesia.

“Lleva, llévame en tu bicicleta…”

Sin embargo, nuestro querido Albert Hoffman no tenía ni la más remota idea de todo esto, por lo que, sin querer, llegó a absorber mediante su piel la cantidad de 250 microgramos, y pues ya se imaginarán, aquel hombre se puso hasta las nubes.  Fue así, como de regreso a su casa ocurrió lo que hoy conocemos popularmente como El Primer Viaje en Bicicleta, ya que, al comenzar a sentir sus efectos, que tardan en presentarse entre la media hora y la hora, Albert se fue a casa a descansar, y a medio camino ya estaba todo acidoso.

Su miedo fue tanto, que llegó a pensar que se había intoxicado, pero un buen bajón le ayudó a recuperarse, olvidarse de la bruja de su vecina (no por bruja, sino porque así la visualizó) y tener un momento lleno de espíritu. Fue entonces como descubrió sus propiedades y lo empleó para la investigación psiquiátrica, llegando a tratar de manera efectiva trastornos como la depresión; de ahí en fuera el resto es historia, una historia bien viajada.

En fin, tal parece que el profe Roberts no era más que un loquillo yonki, y gracias a él, los ciclistas celebran al hombre que ha mandado más personas al espacio que la NASA, gracias Alb… profe Thomas.