Hoy no me puedo (ni me quiero) levantar

Hoy no me puedo levantar

En honor a mi terrible y basta pereza para hacer algo el día de hoy, vamos a recordar este éxito de Mecano, “Hoy No Me Puedo Levantar”. Con analogía y todo.

Hoy No Me Puedo Levantar

“Hoy No Me Puedo Levantar”, CBS Records.

Producto de su primer disco, de nombre Mecano, del que salen temas como “Perdido en mi Habitación” y “Maquillaje”, “Hoy No Me Puedo Levantar” fue el primer sencillo del grupo Mecano, el cual se publicó en 1981, a pesar de que en el sencillo saliera la fecha de 1980 (esto claro para quienes conserven el sencillo en su versión de vinilo).

Fue distribuido por Columbia y sirvió de experimento para ver si el público aceptaba la música del entonces nuevo grupo que aún no lanzaba ese primer disco; de hecho, estaba a un buen rato de hacerlo siquiera.

Afortunadamente para ellos (Mecano) el público reacciono de manera positiva y las radiodifusoras sintonizaban seguido este sencillo junto a la canción que estaba en la cara B del disco “Quiero Vivir en la Ciudad”.

Esta rola fue escrita por Nacho Cano, y si nunca te habías preguntado, o no pusiste atención a la letra, “Hoy No Me Puedo Levantar” habla prácticamente de estar crudo, andar chuchaqui, de goma, de caña, estar guayabo, o simple y sencillamente tener resaca, producto del tremendo fiestón de un día anterior.

Afortunadamente, y en honor a mi tremenda pereza para hacer algo el día de hoy, incitado por la cruda alcohólica, moral y sentimental de un ser tan indefenso como solo puede serlo su servidor (y eso sin tirarme al piso), vamos a hacer una pequeña analogía del porqué no me puedo (ni me quiero) levantar.

Podríamos empezar preguntándonos ¿por qué es que nos da la cruda? Sin embargo temas tan trascendentes y de importancia tan académica como la misma tabla periódica tienen que ir hasta el origen, utilizando su correspondiente método científico.

¿Por qué nos ponemos hasta las nalgas de ebrios? Los hay quienes lo hacen por vicio, los hay quienes lo hacen por mero deporte (igual por vicio), pero también hay personas que se ponen hasta las nalgas por el o la expareja, porque en cada trago va su orgullo de buscarles, los hay quienes lo hacen por frustración, porque a Gutiérrez lo ascendieron de puesto y él solo va a trabajar cuatro horas.

Sin embargo no hay nada más alejado a la realidad que estos pretextos vacíos y simplones, si hay una verdadera razón por la cual nos emborrachamos, el culpable merecido es el Etanol. El etanol es una molécula liposoluble e hidrosoluble, o en español, que se disuelve fácilmente en grasa y en agua, lo cual permite que esta entre fácilmente en la sangre a través del intestino delgado, y éste, a su vez, lo conduce al cerebro.

El Etanol es el culpable de que una vez ebrios estemos como pinches brutos, ya que ralentiza la función cerebral. Y si te has preguntado porqué nos sentimos tan chidos estando briagos, es que debido a esta sustancia, tu cerebro, a pesar de ser torpe, segrega hartas cantidades de dopamina y endorfina, que son sustancias que provocan placer.

Por otra parte, la veisalgia, mejor conocida como cruda o resaca es el resultado de ponerte hasta las nalgas de borracho, lo cual es como un estado de coma, pero que no te provoca ni la muerte ni el estado vegetal.

Sus síntomas son fáciles de distinguir, pero no siempre vas a presentar todos. Algunos solo se limitan al vomito o la diarrea, o en el mejor de los casos al dolor de cabeza, la sed (provocada por la deshidratación), la debilidad del cuerpo, los gases, flatulencias o pedos (como sea que lo conozcas) y, en el peor de los casos, la amnesia, que es la pérdida de la memoria a causa del anterior estado etílico; lo mismo que le pasó a mi esposa el día de nuestra boda y ahora no sabe ni quién soy (pinche Sofía).

La cruda moral, por otra parte, es la que me dio a mí cuando me contaron cositas malas de ella, mandé a todos a volar y me di cuenta de que ella sí fue. Se fue de cascos ligeros con aquel que decía que no tenía que preocuparme porque nada mas era su amigo, y ahora me emborracho al doble, no por ella, sino por la dependencia al Etanol, evidentemente (ajá).

Hoy no me puedo (ni me quiero) levantar, pero afortunadamente sé que todo esto se me pasará con bastante agüita, un zumo de tomate, una aspirina o ibuprofeno (nunca paracetamol, eso te puede dar corto circuito) y un rico consomé, una pancita de los agachados, un pozole, una barbacoa o, si anda muy jodida la economía, unas enchiladas.