A partir de ahora podrás irte despidiendo de las pinchaduras y las revisiones de presión.


Hace apenas unos días te estaba hablando sobre la historia de la bicicleta y el largo camino que recorrió hasta lo que conocemos hoy en día. Podríamos pensar que el mundo de los biciclos no tenía nada nuevo que ofrecer, sin ofender a los que usan bici eléctrica; si usas birula eléctrica ¿para qué quieres una bici? Pero hoy no te hablaré sobre esos intentos de bicicleta, lo que ocurre es que la historia seguirá escribiéndose y es esta una de las razones.

No es nada nuevo que Bridgestone ya estaba trabajando, desde hace seis años, para ser precisos, en neumáticos para automóviles que no dependían de ser llenados de aire; sin embargo, es evidente que el transporte más eficiente, económico y ecológico no es el automóvil; de hecho, la bicicleta es, en muchas de las grandes metrópolis, la mejor opción de movilidad.

Diseño de las llantas de bicicleta del futuro. Imagen: Bridgestone Corporation.

Con el conocimiento de ello, la compañía se ha dispuesto a crear las llantas del futuro para los velocípedos. Como parte de su Air-free Concept, se presentan estos nuevos neumáticos que te libran completamente de pinchazos y de las revisiones de presión que tanto le gustan hacer a mi amigo Apolo (Saludos, Apo).

Estarán fabricadas de materiales reciclables, una resina termoplástica que se vuelve flexible con el calor y se endurece al frío, lo cual promete extender su vida útil, además de tener un diseño bien locochón, al ser hechos con materiales así, se supone, los hace ser más amigable con el medio ambiente.

Las nuevas llantas estarán en el mercado en 2019, y la tirada de la compañía está en promocionarlas comercialmente en los juegos olímpicos de Japón en 2020. Por lo cual te recomiendo que te esperes al 2020 para comprarlas, una vez hayas comprobado que ningún atleta se rompió una patita por usarlas.

Así que a llenar el cochinito.

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Melómano por herencia; bailarín frustrado y con dos pies izquierdos; un vago sin remedio; escritor de dudosa calidad; redactor que olvida comas y acentos; baterista hasta cuatro compases; poetastro (de esos que apestan); cantante de regadera; director de cine y teatro en sus sueños; Pero eso si, a toda madre el vato.

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