Durante la Conquista española y la cristianización en México (Nueva España), se asumió la práctica de la Cuaresma -tiempo de renovación y penitencia- que incluye la abstinencia al consumo de carnes rojas. Aunque la gastronomía de este periodo se hace a base de ingredientes sencillos, es muy variada y deliciosa.

Capirotada

Antes de la llegada de los españoles no existía la capirotada. Muchos aseguran que es producto del mestizaje y seguramente es creación de monjas y sacerdotes. Este platillo mexicano se asemeja a las torrijas españolas -pan frito con huevo y espolvoreadas de azúcar-, sin embargo, la capirotada lleva un complejo proceso de elaboración: se fríe el pan, que se baña en miel de panela y se adorna con frutos secos como cacahuates , nueces, uvas pasas y queso. Después se mete en el horno para dejar que se haga y se gratine. También existían otras variantes como la capirotada de menudo; francesa (puerco, carnero y jamón); de calabacitas y papas.

Capirotada. Foto: La Villita.


Romeritos

Desde la época prehispánica, nuestros antepasados ya consumían los romeritos, principalmente hervidos, bañados en salsa o crudos. Durante el virreinato, los romeritos no fueron muy del agrado de los españoles, ya que les parecía “muy exótico” comer de la maleza. Por lo que por muchos fueron relegados de las cocinas mexicanas.

Se dice que en el templo de la Soledad, las monjas pasaban una crisis económica en el convento, por lo que era necesario administrar los recursos con los que contaban, complementándolo con mucha creatividad. Es así como un día deciden echar a la olla los ingredientes que tenían al alcance; romeritos, papas, nopales y mole poblano, bautizándolo como “revoltijo”. Al probarlo las monjas quedaron sorprendidas por el buen sabor que éste tenía y decidieron compartir la receta que muy pronto se popularizó.

Romeritos

Romeritos.


Sopa de habas con nopales

Es un platillo tradicional de cuaresma, lleva un sofrito de cebolla, ajo, jitomate, chile de árbol y caldo de pollo que se hierve con habas verdes, nopales -sin espinas- y unas ramas de cilantro. Puede hacerse puré o servirse como una sopa. Es una comida altamente recomendable por su alto contenido de fibra.


Nopales con charales

Los nopales con charales es uno de los platillos típicos de México, de bajo costo y de altísimo contenido de nutrientes. Consiste en dorar los charales, posteriormente se prepara una salsa de tomates, chiles y ajo, se agrega cilantro y sal, se deja hervir. Al final se incorporan los charales, papas y nopales.

Charales.


Mole de camarón

Es un platillo tradicional del Viernes Santo en Oaxaca. Requiere todo un proceso de elaboración que involucra distintos ingredientes como son; chile ancho, pimienta, canela , cebolla y jitomate -para preparar la salsa-. Posteriormente se tuesta alverjón y se muele con sal de mar hasta quedar una textura de harina. Se mezcla con camarón seco molido y huevo para así preparar las tortitas que se pondrán a calentar en aceite. Cuando las tortitas están listas, se bañan con el mole -previamente preparado- y se acompañan de frijoles.

Preparando mole.


Pescado a la Veracruzana

Recién llegados los españoles a tierras mexicanas, se asentaron en el puerto de Veracruz, donde fusionaron un variedad de ingredientes para crear este delicioso platillo.

Se prepara una salsa de jitomate, chile, cebolla, aceitunas, alcaparras y orégano que se usa para aderezar filetes de pescado blanco. Se puede servir con arroz o ensalada mixta.

Pescado a la veracruzana.

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