El Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un punto y aparte en la historia del rock, pero para que fuera posible ver la luz, pasaron antes muchas cosas.


Portada del álbum “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Foto: Parlophone.

Aún antes del disco de rock psicodélico más famoso del mundo, The Beatles eran bastante conocidos, sin embargo, una serie de sucesos previos al Sgt. Pepper’s fueron la gota que derramo el vaso para que la carrera del cuarteto de Liverpool diera un giro inesperado, pero positivo.

Después de que a John Lennon se le ocurriera decir que eran más populares que Jesús y la gente comenzara a quemar sus discos, hicieran tensión hacia ellos intimidándolos y hasta recibieran amenazas de muerte, The Beatles, vieron en el descontrol la oportunidad de crecer como artistas, y lo hicieron.

Hasta el más optimista de la banda (Paul) ya quería dejar de dar conciertos por miedo a algún disparo, además de que  habían razones más allá de todo eso, pues estos hechos fueron, en todo caso, solo el pretexto perfecto para parar con la ajetreada vida que lo aquejaba.

Ya desde el álbum Revolver era necesario parar con las giras, pues la tecnología de entonces no permitía llevar a cabo las complicadas ejecuciones de la música que el cuarteto quería comenzar a producir, además de que cancelar las giras suponía un hondo respiro de tanta fan adolescente a la que se le mojaba el mazapán mientras veía a cuatro chicos de peinado fresa y trajes de cuello Mao (lo cual, por cierto, odiaban). En pocas palabras, las declaraciones de Lennon fueron la crucifixión y la resurrección de cuatro artistas que dejaron de ser simples cantantes (aunque me vaya al infierno por blasfemia).

Pero antes de una cosa como el sargento pimienta, fueron justas y necesarias unas vacaciones, en las que cada quien se dedicó a hacer algo por su cuenta: John salió en una película, Ringo fue el único que realmente tomo vacaciones y se estuvo con su familia, Paul se rifó alguna banda sonora y George se embarcó en el famoso viaje a la India, donde perfeccionaría su técnica en el sitar. De ahí, todo lo demás ya es obvio, muchas drogas.

Y no estoy incitando a nadie a que se meta sustancias ilegales, eso no los hace unos prodigiosos artistas, los cuatro fabulosos ya eran unos artistas prodigiosos; las drogas solo los hicieron más artistas. Posiblemente acabes con menos neuronas de las que tienes, y con la poca imaginación que te quede lo único que podrás hacer, con suerte, será dedicarte a hacer redacciones de páginas como Looking Back.

Pero tampoco vamos a negar que el LP sea un viaje, no por algo es el santo grial de los hippies y de la década sesentera en sí. En fin, el chiste está en que, regresando de esas vacaciones y habiendo olvidado el hartazgo de tanto grito chillón, era hora de trabajar en algo nunca antes escuchado. Fue entonces, que para burlarse de los extensos nombres de grupos emergentes de la industria, The Beatles dejaron de ser The Beatles para revestirse como la banda del club de corazones rotos del sargento pimienta.

Además de que tener ese mundo alterno serviría para romper muros creativos, fue el pretexto perfecto para regresar y poner al mundo real de cabeza, si es que eso es físicamente posible…  con 13 canciones, en las que la banda de un ficticio Billy Shears (interpretado por Ringo Starr) tocaban de maneras inimaginables, dejando escuelita a otros grandes de la música que después se colgaron de ahí.

Y aunque cueste creerlo, la inspiración para un álbum de tal calibre no fue solo su concepto, sino otra banda real, los Beach Boys, quienes ya estaban queriéndoles ganar la carrera en las mega producciones. Así que, para tomar la delantera, los cuatro fabulosos aprovecharon el acceso total a la tecnología que EMI les facilitaba, e incorporaron cosas como orquestas, pistas de la biblioteca de la discográfica y elementos técnicos que omitiré contarte para que no te de hueva leer todo esto.

Todo el álbum fue, en todo caso, un concierto que no necesitó salir del estudio, metafóricamente hablando, porque costó mucho tiempo, y su icónica portada solo ayudo a darle esa nueva esencia que buscaban.

Finalmente se estrenó un 1 de junio del lejano 1967 y el resto es historia. Pero si quieres saber más sobre el disco, te recomiendo apachurrarle aquí mero y seguirte informando sobre el Sgt. Pepper’s.

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