¿Será que algún día los robots puedan sustituir al hombre a tal grado que no necesitemos artistas? No por el momento, pero aquí hay uno que es artista.


La imaginación no tiene límites, posiblemente solo hacen falta unos buenos fallos internos para explotar nuestro ser creativo. Esto hace alusión a que incluso no sea tan disparatada la idea de que a los artistas les hace falta uno o dos tornillos, no lo sé, yo no soy uno y eso que me falta toda una ferretería en la cabeza… en fin.

En la búsqueda de la receta perfecta para hacer a un artista, nos hemos encontrado con un cortometraje que a los conspiranoicos podría dejar helados y a los sensibles con un nudo en el pescuezo, casi al punto de derramar la lagrima como magdalenas. Se trata de nada menos que del Artist-110, un robot que trabaja como apilador de cajas, en el intermedio entre el año 200 después de Ford y el 100 antes de Wall-e.

Aparte de entrañable, este cortometraje deja abierto el debate entre lo que será del arte en un futuro o si este solo dará un reinicio en la era robótica, como si se tratase de los nuevos neandertales. Fue creado por Seoro Oh, un animador bastante competente que trabaja la animación digital en 2D, pero para no hacerle tanto al cuento te dejo con Artist-110 y con otro corto de la autoría de Seoro Oh.

Tal como estas tu cada lunes, o en la clase mas aburrida de la escuela, cuando intentabas mantenerte despierto, se encuentra nuestro protagonista de Afternoon Class, otro corto de Seoro Oh que ha ganado fama en internet por qué todos, sin excepción alguna, nos hemos identificado con él. Si no lo has visto es porque te falta ver menos porno y alejarte un rato del Facebook.

Tags: ,
Melómano por herencia; bailarín frustrado y con dos pies izquierdos; un vago sin remedio; escritor de dudosa calidad; redactor que olvida comas y acentos; baterista hasta cuatro compases; poetastro (de esos que apestan); cantante de regadera; director de cine y teatro en sus sueños; Pero eso si, a toda madre el vato.

Related Article