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Los juguetes más deseados por los niños de los 90

Grandes compañeros, cómplices de aventuras, el tesoro más valioso de los niños son sus juguetes. Recordemos algunos que marcaron esta bella etapa.

View-Mater

Consistía en un dispositivo visualizador de discos con 7 imágenes estereoscópicas.

Viem Master. Foto: Mattel.

Trolls

Con su inconfundible cabello de colores estrafalarios, estos muñecos fueron creados en los 50, pero volvieron a ponerse de moda en los 90. Incluso en torno a ellos giraban leyendas urbanas donde se aseguraba que estos juguetes cobraban vida y hacían travesuras a sus dueños.

Trolls.

Family

«El Family» comenzó a comercializarse a principios de 1990. Fue una consola de 8 bits, la versión pirata del Famicom de Nintendo.

Family Game.

Tamagotchi

De origen japonés, se comenzó a comercializar en 1996. El Tamagotchi era un juguete portátil que simulaba a una mascota virtual que requería de atención permanente o se moría, por lo que había que alimentarlo, bañarlo, entretenerlo y curarlo, entre otras cosas. También podías matarlo con el botón de ‘reset‘ para empezar de cero.

Tamagotchi. Foto: Bandai.

Brick Game

Comercializado en 1994 por la compañía Million Star Corporation Ltd de Hong Kong, el Brick Game -clon del tetris-  era un juego electrónico portátil de bajo costo y sumamente adictivo que funcionaba con un par de pilas AA. Incluía varios juegos dependiendo el modelo.

«Brick Game». Foto: Million Star Corporation.

Power Wheels

Se crearon en 1984, pero fue a principios de los 90 cuando realmente llamaron la atención. Distribuidos por Kransco, que más tarde fue comprada por Mattel. En 1994, Mattel y Fisher-Price se fusionaron, convirtiéndose en los mayores productores de Power Wheels.

Se trataba de mini vehículos de baja potencia, para niños de entre 12 meses y siete años. Los autos de juguete funcionan con baterías y tenían características realistas como radios, puertas, freno, reversa y más.

Power Wheels. Foto: Fisher Price.

Cabbage Patch Kids

Se caracterizaban por sus grandes cabezas de vinilo y sus cuerpos blandos. El atractivo de las muñecas era que no existían dos exactamente iguales; cada muñeca tenía un diferente color de ojos, rasgos de cara, pelo y complexión. Ideadas y manufacturadas artesanalmente por la artista estadounidense Martha Nelson Thomas.

Cabbage Patch Kids. Foto: Martha Nelson Thomas.

Barbie noventera

En los 90, Barbie se caracterizaba por emplear colores muy llamativos en sus atuendos y brillantinas por doquier.

Las Barbie noventeras. Foto: Mattel.

Polly Pocket

Fue inventada en 1983 por Chris Wiggs. Posteriormente obtuvo la licencia de Bluebird Toys, y en 1990 Mattel comenzó a distribuirla.

Polly pocket era una mini muñeca hecha de plástico, que tenía infinidad de atuendos; casa, mascota y accesorios (que se vendían por separado).

Polly Pocket. Foto: Mattel.

Pulgas locas

Un tablero con forma de cama y muchas pulgas, además de unas pinzas. El objetivo es retirar todas las pulgas del color de la pinza que te toque. ¡El primero en lograrlo gana!

Pulgas Locas. Foto: Hasbro.

Twister

En 1966 comenzó a ser popular. Se trata de un tapete con puntos de colores y un indicador con los mismos colores e indicaciones de pies y manos, con el fin de que los jugadores colocaran sus extremidades en donde éste les indicara. Al final terminabas enredado con todos los participantes.

Twister. Foto: Milton Bradley Company.

Play Doh

Esta era la plastilina sofisticada de los 90, con máquinas para crear figuras como la de helados, de pizzas y hamburguesas.

Play Doh. Foto: Hasbro.

Juguetes Mi Alegría

La marca mexicana Mi Alegría tenía una gran variedad de juguetes fuera de lo ordinario: cosméticos para niñas, peluches robot, juegos de doctor y sin duda, el favorito de muchos, el juego de química.

Raspados. Foto: Mi Alegría.

Furby

Juguete animatrónico fabricado por Tiger Electrónics (subsidiaria de Hasbro). Poseían una aparente inteligencia y capacidad de aprendizaje al mejorar sus facultades para hablar. Los Furbys empezaban hablando únicamente en Furbish, un idioma compuesto de pocas palabras, sílabas simples y sonidos varios, pero estaba programado para hablar cada vez menos Furbish y más español (o el idioma del país en el que se ha distribuido). Cada Furby incluía una cuchara para alimentarlo.

Furby. Foto: Hasbro.