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Roger Waters, todo el resumen de su visita a México

Roger Waters
Roger Waters.

En pasado Junio se abriría la preventa para dos fechas de Roger Waters en el Foro Sol que se agotarían enseguida, ya desde ahí se especulaba sobre la presentación del zócalo de la cuidad, sin embargo no sería esto confirmado hasta después de vender al 100% sus shows del 28 y 29 de Septiembre, cuando el gobierno de la CDMX anunciara que el bajista de la banda Pink Floyd haría un concierto completamente gratuito el día 1 de octubre. Ya desde ahí las cosas se tornarían un poco turbias para los aficionados de Mancera… y del músico, claro esta, pues desde ahí muchos opinarían que esta sólo era una forma de «darle atole con el dedo al pueblo» y otros defenderían de manera diplomática la diferencia entre el músico, su estatus y carrera artística llevando un mensaje antitotalista y anti capitalista y la cuestión política del país.

Pero el artista sorprendió a más de uno cuando termino su primer fecha en el Foro de Los Diablos Rojos de México, ya que Waters se volaría la barda al sostener la postura que desde inicios de su carrera le marcaron como la voz de sus fanáticos con un contenido altamente político y con un show que no le envidia a nadie desde el primer muro que se tiró.

Ambas fechas fueron un éxito total, y la tensión encimaba los hombros de Roger con la incertidumbre de si daría el mismo espectáculo en la plancha del Zócalo. Mientras tanto, el astro respondió a todo México con un concierto «de a grapa» donde una imponente pantalla de 90 metros de ancho de la mas alta definición, un sonido Surround envolvente y de mas efectos visuales lo posicionaron como el mejor espectáculo dado en la gran Tenochtitlan; donde muchos fanáticos, y muchos otros que nomas iban porque todo mundo iba a ir, se reunieron con varias horas de anticipación, algunos hasta habían pasado la noche ahí, juntando una asistencia de por lo menos 170 mil personas, mas los que si traían «varo» para pagarse un balcón en algún restaurante.

Al principio todo iba bien, la gente entraba civilizadamente formada para degustar la psicodelia pero, como es de esperarse, los policías no pudieron contener a tanta gente y dejaron pasar a las bestias entre gritos, empujones, la carrera y uno que otro tenis volando. Al poco tiempo de empezar el concierto, el artista supo poner ansiosos a todos con los veinte minutos de introducción con la escena de un cielo estrellado y música de fondo que poco a poco iría elevando a la banda pacheca, hasta llegar a escuchar los latidos de su corazón en la canción Speak To Me y empezar el viaje en la canción Breathe, seguido de las canciones: Set The Controls For The Heart Of The Sun y su tono añejo , Sheep y su visual de alta psicodelia, Time con sus efectos de sonido, pasando por The Great Gig In The Sky, y Money, donde el sonido envolvente puso a mas de uno con la piel de gallina. Shine On Your Crazy Diamonds no se hizo esperar con su parte uno y el coro de miles de personas, seguido de Welcome To The Machine con la lluvia que bañaba a los asistentes, y solo después de Have A Cigar muchas lagrimas se derramaron con Wish You Where Here con un tono un poco mas lento que en el álbum del mismo nombre.

Entrada la segunda mitad del show vimos desplegarse cuatro torres que simulaban junto a la pantalla ser la extinta planta eléctrica Battersea Power Station y deleitándose con las canciones Pigs On The Wing y Dogs. Terminando estas vimos a Algie, el cerdo flotante, que en esta ocasión decidió solo pasearse en la parte de frente y no desde atrás hasta el escenario como era su costumbre, pero la perdonamos al saber lo difícil que seria pasar entre tanta persona, y es así como empezaba la canción Pigs, donde el exlíder de Pink Floyd nos demostraría que no se raja y mostraría su contenido político al dedicarle la canción a Donald Trump con diferentes imágenes suyas modificadas en burla a su imagen publica y terminando con la frase «Trump, eres un pendejo» volviendo loca a la asistencia al ver que mejor un extranjero se la mentaba al millonario en lugar de nuestro amado y venerable presidente. Con The Happiest Days On Our Life y Another Brick In The Wall Part II faltaba poco para armar una revolución con mas personas que las que hay en las marchas de Obrador, y por si esto fuera poco las pantallas proyectaron lo que miles de personas querían ver, cuando en medio de Mother sólo necesitaron dos palabras para dedicarle a Enrique Peña Nieto: «Renuncia ya». Una vez cumplida la misión y llevar su mensaje a todo México, el evento comenzaba a despedirse con Run Like Hell, Brain Damage y Eclipse, este último siendo el pin en el broche con el conocido prisma piramidal de la caratula en el álbum Dark Side Of The Moon representado con láser que salían del escenario, como solo una banda de su altura pudiera despedirse de una forma tan gloriosa, reafirmando sus magistrales puestas en escena que han sido el sello de su carrera en todas estas décadas.

Fue así como el broche de oro fue puesto, terminando con un pequeño discurso «espikando el espanish» (hablando en español, pues) donde el Cantante dijo: «México esta preparado para un nuevo comienzo» y «Es hora de derribar el muro que hay entre los ricos y los pobres» para acto seguido tocar magistralmente la canción Comfortably Numb entre gritos y aplausos.

Y así fue como Roger Waters dejo su huella llena de éxito en nuestro país con solo buena música.

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Alberto Perea

Melómano por herencia; bailarín frustrado y con dos pies izquierdos; un vago sin remedio; escritor de dudosa calidad; redactor que olvida comas y acentos; baterista hasta cuatro compases; poetastro (de esos que apestan); cantante de regadera; director de cine y teatro en sus sueños; Pero eso si, a toda madre el vato.