Pompeya se revela desde una perspectiva humana y científica en una producción que trasciende la tragedia para hablar de supervivencia.
Una perspectiva humana sobre el desastre
“Todos conocemos la historia de Pompeya, ¿verdad? La historia de Pompeya es una historia de muerte ¿o no? Vamos a intentarlo otra vez, ¿de acuerdo?” Con estas palabras da arranque la nueva docuserie narrada y guiada por Tom Hiddleston, en tres episodios se podría decir, se recrea las horas previas y posteriores de un evento catastrófico que dejó una honda herida en la historia universal.
“¿Y si hay otra historia que contar aquí?, La historia de supervivencia…”, Una historia contada con un enfoque distinto pero ilustrativo, que se vale de la arqueología de vanguardia, la inteligencia artificial, análisis de ADN, la psicología y la guía de historiadores, para seguir el rastro de distintas hipótesis de lo que pudo suceder con la población.
Ese enfoque cuasi detectivesco que juega con los saltos temporales entre el pasado y el presente para tratar de entender, ver y revivir cómo la ira del monte Vesubio se quedaría con el último aliento de los que quisieron huir pero no pudieron y de los que tuvieron que dejar todo atrás para sobrevivir.
Las historias de vida congeladas por la erupción
“Voy a seguir el rastro de personas reales, a través del desastre, la evidencia, la imaginación se entrelazan. Porque en Pompeya puedes viajar en el tiempo”, en estos capítulos de 45 minutos que son todo un viaje y mar de emociones, Tom y los investigadores, nos esbozan en tres historias como el sacrificio, la fe y las ganas de vivir impactan en nuestras decisiones y en quienes los rodeaban: Lucius Avianius (aprendiz a herrero), Julia Felix (adinerada empresaria dueña de una casa de baños) y un guardia de élite pretoriano nos ayudan a redescubrir una tragedia que envió señales con anticipación pero que nadie pudo interpretar. Son sus reacciones muy humanas que en una clara situación límite nos pone ya sea en posición de lucha, huida o parálisis, llegaron a hacer una diferencia entre vivir o resignarse a morir; y es ahí donde la audiencia conecta, se refleja y activa esas posiciones que muchos hemos vivido con los desastres naturales del mundo moderno: el miedo, la valentía, la tristeza y la esperanza.

“Hay dos líneas temporales, pasado y presente. Pompeya ha quedado sepultado en cenizas”. Situada en la región de Campania Italia quedaba a 23 km de Nápoles y base sudeste del monte Vesubio, albergaba entre diez mil y veinte mil habitantes, se hundió alrededor del medio día del 24 de agosto del año 79 D.C., debido a la expulsión gigante de cenizas, piedra pómez y gas, al día siguiente se desprendieron nubes de gas abrasador asfixiando a los sobrevivientes dejándolos sepultados a 6 o 7 metros de profundidad, se cree que hizo erupción ese mismo año quizás en el mes de octubre o noviembre dejando a la ciudad grecorromana congelada en el tiempo. La devastación tocó a otras poblaciones como Herculano, Estabia y Torre Annunziata.
El testimonio de la historia y las fechas de emisión
Como datos adicionales, Plinio el Joven como testigo presencial dejaría en dos cartas escritas al historiador Tácito los hechos ocurridos al detalle. También que la zona del desastre fue declarada como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1997, no solo porque deja un rastro de las vida del mundo antiguo, sino para no olvidar a las víctimas y cómo un desastre natural arrasa y es capaz de cambiar no solo vidas, sino también la geografía de una región.
Sugerencia de contenido multimedia 3:
Tipo: Un mapa interactivo del mapa de la erupción del Vesubio (que abarque Pompeya, Herculano, Estabia y Torre Annunziata) o una infografía con fragmentos de las cartas de Plinio el Joven.
Ubicación: Colocar justo antes del horario de emisión de la serie para separar los datos históricos de la guía de televisión.
Impacto Territorial de la Erupción del Vesubio (79 d.C.)
“Un día, una oportunidad. El pasado se siente cercano, esta es la historia que no conocemos, esta es la historia que quiero contar”. Una historia contada por Tom el actor especialista en lenguas clásicas, que pueden ver en Disney+ y en National Geographic el 31 de julio a las 8:30 y el 1 de agosto a la 1:15.

Para finalizar este artículo, me quedo con una de las reflexiones de esta docuserie, Pompeya no murió, Pompeya siguió viva en los que contra todo pronóstico sobrevivieron para continuar con su existencia en otras tierras, y yo agregaría, con el corazón y el recuerdo en Pompeya que no pudo sepultar ni las cenizas y ni el tiempo.
