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Minamata

La historia nos ha mostrado que a veces el empeño de algunas personas por la búsqueda de la verdad, de retratar la miseria en su forma más cruda, puede cambiar la visión del mundo.

De esto se trata Minamata, esta película protagonizada por el señor Johnny Depp, la cual está basada en un libro nos muestra lo que puede hasta dónde puede llegar la valentía.

Johnny, encarna al fotógrafo estadounidense William Eugene Smith (1918-1978). Gene, como era conocido, estudió fotografía en la Universidad de Notre Dame y fue reportero en el frente del Pacifico durante la Segunda Guerra Mundial. Su trabajo más reconocido fue ‘Minamata: Una advertencia al mundo’ (1975), un ensayo/reportaje en donde se retrata la negligencia de la empresa Chisso – Corporation que, por sus aguas residuales sin tratar, contaminó el mar de Shiranui de la bahía de Minamata con metilmercurio.

Las personas que consumieron mariscos de este mar contaminado, inevitablemente se enfermaron, padecieron de un desorden neurológico. Los síntomas incluyen: ataxia, entumecimiento, perdida sensorial y debilidad muscular, en casos extremos conduce a la locura, coma y la muerte.

Sus efectos siguen hasta el día de hoy y sus habitantes siguen en pie de lucha para que se asuma la responsabilidad gubernamental y empresarial.

El ensayo fotográfico de Gene ayudó en su momento a difundir la noticia a nivel internacional. La fotografía que destaca y retrata esta tragedia es la de ‘Tomokouemura en su baño’, en donde se evidencia lo que causa el metilmercurio.

¿Por qué está película deberíamos verla? Porque rememora a un hombre que con su trabajo llevó al resto del mundo el sentimiento en imágenes de lo que siente la víctima y el victimario; un hombre que sentó las bases del fotoperiodismo en donde antepone al ser humano inmortalizando su tristeza, dolor, desamparo… su compasión.

Aunque fue estrenada el pasado 5 de febrero, no deberíamos dejarla pasar inadvertida. Este tipo de trabajos nos recuerda lo cruel que es nuestra historia.

“La fotografía es, en el mejor de los casos un hilo de voz, pero a veces -solo a veces- una fotografía o u grupo de ellas puede llevar nuestros sentidos hacía la conciencia. Mucho depende del espectador, en algunos, las fotografías provocan la suficiente emoción para ser un catalizador del pensamiento”.

W. Eugene Smith
Por Angelique Reid