En 1964, cuando se podía llenar un tanque de gasolina por muy poco dinero y los hippies imponían una moda, General Motors presentó al mundo el Malibú.
Este nuevo auto, con nombre de alguna playa de la costa oeste de Estados Unidos, fue uno de los más elegantes de aquella época.
A pesar de que se situaba por debajo del Impala, el Malibú contaba con novedades como suspensión delantera con muelle y algunos acabados elegantes que aún no se incorporaban a sus hermanos mayores.
Con los años, el Malibú se convirtió en un éxito absoluto para Chevrolet, pues es de los pocos modelos que ha logrado adaptarse a las exigencias de los clientes generación por generación.
Primera generación 1964 – 1967
La primera generación apareció en 1964 como un auto con el más alto nivel de equipamiento y capacidades, su objetivo, atraer a un nuevo público al mercado de los sedanes de tamaño mediano.
Estaba disponible en carrocerías de 4 puertas y dos puertas convertible. Todas las versiones con un potente V8 de 5.0 litros capaz de hacer relinchar hasta 200 caballos de fuerza.
Al interior, el panel de instrumentos lo copiaba del Camaro, los asientos de vinil, alfombra en paneles de las puertas e insertos de madera. Simplemente lo mejor de lo mejor.
El lanzamiento del Malibú coincidió con la primera generación del Ford Mustang, y aunque por sus características, no competían entre ellos, el Malibú pronto tuvo una versión potenciada, denominada Malibú SS.
Segunda generación 1968 – 1972
Durante el tiempo que duró la segunda generación, el Malibú experimentó ligeros cambios estéticos cada año.
Sin embargo, el principal y más notable fue una reducción en la distancia entre ejes para las versiones de dos puertas.
Tercera generación 1973 – 1977
En 1973, Chevrolet introdujo un nuevo chasis que mantuvo la misma distancia entre ejes, pero un poco más ancho y largo para adaptarse a los nuevos estándares de seguridad.
Cuarta generación 1978 – 1983
Justo antes del lanzamiento de la cuarta generación, Chevrolet anunció la desaparición del Chevelle, hermano menor del Malibú.
De esta manera, el Malibú quedaba como la única opción que la marca ofrecía para cubrir el mercado de los sedanes medianos.
Para esta generación, la carrocería era 15 centímetros más corta y 200 kilos más ligera y se ofrecía con motores V6 y V8.
Además, había una versión especialmente diseñada para la policía en México.
Quinta generación 1997 – 2003
Entre 1984 y 1996, el Malibú desapareció de la gama de modelos de Chevrolet, para luego regresar en 1997.
En esta moderna generación, utilizó una plataforma totalmente nueva con tracción delantera.
Esta nueva época se olvidó por completo de los grandes motores de ocho cilindros, en su lugar, el Malibú se ofrecía con cuatro y seis cilindros.
Sexta generación 2004 – 2007
En 2004, Chevrolet recurrió a una nueva plataforma que mejoraba la eficiencia y prestaciones del modelo.
Para esta generación regresó el Malibú SS, la versión más potente de la gama que estaba impulsado por un V6 de 3.9 litros.
Séptima generación 2008 – 2012
Con una versión mejorada de la plataforma introducida en la generación anterior, el Malibú incorporó sistemas de seguridad vistos únicamente en marcas premium. Bolsas de aire laterales y de cabeza y múltiples asistencias de manejo que lo posicionaron como el coche del año de 2008 en Estados Unidos.
Octava generación 2013 – 2017
La última generación, hasta ahora, es sin duda el mejor Malibú.
El interior está equipado con climatizador, equipo de sonido con nueve bocinas y controles en el volante, sistema de infoentretenimiento.
Mecánicamente, esta generación estuvo disponible con motor 2.5 litros con tecnología start/stop. Gracias a esto, es el Malibú más ahorrador de gasolina de todos los tiempos.
A lo largo de más de 50 años de existencia y 8 generaciones, el Malibú siempre cumplió con su objetivo de ser un sedán mediano y elegante que nunca pasa de moda.