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Recordando la era dorada de Blockbuster

Aunque Blockbuster haya dejado de ser el rey del entretenimiento, siempre permanecerá en lo más profundo de nuestros corazones como un símbolo de momentos divertidos y emocionantes.

¿Recuerdas esos tiempos en los que ir a Blockbuster era el plan perfecto para una tarde de películas? ¿Cuando caminabas por los pasillos llenos de DVD y VHS, emocionado por elegir la película perfecta para el fin de semana? Si eres de esa generación nostálgica que vivió la época dorada de Blockbuster, entonces prepárate para un viaje en el tiempo lleno de recuerdos.

Una de las sucursales ubicada ubicada en Dallas, Texas, en 2004. Foto: LM Otero / AP.
Una de las sucursales ubicada ubicada en Dallas, Texas, en 2004. Foto: LM Otero / AP.

Blockbuster, esa cadena de alquiler de películas que alguna vez reinó en el mundo del entretenimiento, tuvo su apogeo en los años 90 y principios de los 2000. Era el lugar al que acudías para encontrar las últimas novedades cinematográficas, las películas clásicas que siempre quisiste ver y las golosinas que complementaban tu experiencia cinéfila.

Los viernes por la tarde se convertían en una auténtica aventura. Te adentrabas en la tienda, rodeado de estantes llenos de cajas de películas, y te dejabas llevar por la emoción de elegir qué película disfrutarías esa noche. Desde los éxitos de taquilla hasta las joyas ocultas, Blockbuster tenía de todo para satisfacer tus gustos cinematográficos.

Los inicios

Todo comenzó con Cook Data Services, una empresa fundada por David Cook en 1978. Su objetivo original era proporcionar servicios de software a la industria petrolera de Texas, pero eso no resultó como esperaban. Fue entonces cuando Sandy Cook, la esposa de David, tuvo una brillante idea: ¿por qué no ingresar al negocio de los videos?

Así que David decidió estudiar la industria y las perspectivas futuras, y utilizando las ganancias de la venta de otra empresa que tenía, compró una franquicia de tiendas de videos en Dallas conocida como Video Works. Sin embargo, hubo un pequeño inconveniente: Video Works no permitía que decorara su tienda con el icónico diseño azul y amarillo que David tenía en mente.

Pero eso no lo detuvo. Decidido a hacer realidad su visión, abandonó la franquicia y abrió el primer Blockbuster Video en 1985 bajo su propia compañía, Blockbuster Video Inc. Y vaya que fue un éxito. David pronto se dio cuenta del potencial del alquiler de videos y dejó atrás la industria del petróleo para enfocarse en franquiciar la tienda Blockbuster.

El 19 de octubre de 1985, abrió la primera tienda de Blockbuster en Dallas, Texas, con un inventario que incluía 8,000 cintas VHS y 2,000 cintas Beta. El nombre de la cadena, Blockbuster, hacía referencia a esas películas de Hollywood que arrasaban en taquilla. Con la experiencia de David en la gestión de bases de datos y su espíritu innovador, Blockbuster comenzó a marcar la diferencia en la industria.

Kenneth Ward Anderson y David P. Cook en 1986.
Kenneth Ward Anderson y David P. Cook en 1986. Comenzaron con una tienda en la esquina de Northwest Highway y Skillman Street en octubre de 1985. Foto: Milton Hinnant.

El éxito fue tal que Cook decidió construir un enorme almacén en Garland, Texas, invirtiendo $6 millones para mantener y respaldar el crecimiento futuro. El videoclub se adaptaba a cada vecindario, personalizando el inventario de cada tienda según las características demográficas locales. ¡No importaba dónde vivieras, siempre encontrarías algo interesante para ver!

Pero la historia no estaría completa sin mencionar a Wayne Huizenga, cofundador de Waste Management, quien inicialmente tenía sus dudas sobre ingresar al mundo del alquiler de videos. Sin embargo, Huizenga quedó impresionado por la eficiencia y el modelo de negocio de Blockbuster, y junto a su asociado John Melk, utilizaron técnicas de su negocio de residuos y el modelo de expansión de Ray Kroc para acelerar aún más el crecimiento de la empresa.

En poco tiempo, estaban abriendo una nueva tienda cada 24 horas. Se adueñaron de muchas de las franquicias existentes y Huizenga adquirió a varios competidores de Blockbuster, consolidando aún más su dominio en la industria. Incluso Nintendo intentó detener su capacidad para alquilar videojuegos, ¡pero Blockbuster salió victorioso!

La expansión de Blockbuster continuó con adquisiciones estratégicas, como la compra de Erol’s, una cadena de la costa este con más de 250 tiendas. También incursionaron en la industria musical con la adquisición de Sound Warehouse y Music Plus, creando Blockbuster Music. Y no podemos olvidar cuando Blockbuster se hizo cargo de Spelling Entertainment Group, la compañía de Aaron Spelling, reconocido productor de televisión.

La caída

Pero, ¿qué pasó con Blockbuster? El auge del streaming y la evolución tecnológica marcaron el comienzo de su declive. Las plataformas de transmisión en línea comenzaron a ganar popularidad, ofreciendo una amplia selección de películas y series sin tener que salir de casa. La comodidad de hacer clic y reproducir se convirtió en la nueva forma de disfrutar el cine.

Con el tiempo, Blockbuster se convirtió en una especie en peligro de extinción. Las tiendas comenzaron a cerrar, una tras otra, dejando atrás solo recuerdos y una sensación de nostalgia. El último bastión de la era de Blockbuster fue la tienda ubicada en Bend, Oregon, que resistió valientemente hasta 2019. Pero incluso esa tienda emblemática finalmente tuvo que cerrar sus puertas, marcando el final de una era.

Sucursal ubicada en Mexicali, en marzo de 2009. Foto: Google.
Sucursal ubicada en Mexicali, en marzo de 2009. Foto: Google.
La misma ubicación de la sucursal de Mexicali en 2016, donde podemos ver solo un local vacío. Foto: Google. Blockbuster
La misma ubicación de la sucursal de Mexicali en 2016, donde podemos ver solo un local vacío. Foto: Google.

En tu memoria

Aunque Blockbuster ya no es el rey del entretenimiento, siempre vivirá en nuestros corazones como un símbolo de momentos divertidos y emocionantes. Nos recuerda esa sensación de anticipación al encontrar una película especial, la emoción de reunirse con amigos y familiares para disfrutar de una noche de cine y las risas compartidas mientras devolvíamos las películas a tiempo (o no).

Hoy en día, la mayoría de nosotros navegamos por las plataformas de streaming, desplazándonos infinitamente en busca de la próxima película o serie que nos atrape. Pero hay algo mágico en recordar esos días en los que una visita a Blockbuster era un evento en sí mismo. Algo encantador en la simplicidad de elegir una película física y compartirla con nuestros seres queridos.

Así que, si alguna vez fuiste un cliente fiel de Blockbuster, tómate un momento para recordar esos días de gloria. Y si eres de las nuevas generaciones que solo conocen las historias de este gigante del entretenimiento, permítenos contarles cómo era una tarde en Blockbuster, un lugar donde los sueños y las películas se encontraban para crear momentos inolvidables. ¡Extrañamos esas noches de Blockbuster y la emoción de tener una película en nuestras manos!

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