Durante la efervescente década de los 80, pocos nombres resonaron con tanta fuerza en las pistas de baile y en las listas de popularidad como el de Mel & Kim.
Este dúo británico, compuesto por las hermanas Melanie y Kim Appleby, no solo inyectó una dosis de frescura al pop de la época, sino que también demostró que el talento y el estilo callejero podían conquistar el mundo entero. Aunque su tiempo en la cima fue dolorosamente breve, el impacto de Mel & Kim en la cultura musical permanece como un testimonio de alegría, ritmo y una hermandad inquebrantable.
Raíces en Hackney y el salto a las pasarelas
La historia de estas artistas comenzó en Hackney, Londres. Hijas de padres ingleses y jamaicanos, las hermanas Appleby crecieron con una presencia física imponente que las llevó inicialmente al mundo del modelaje. Melanie fue la primera en destacar en las pasarelas, lo que eventualmente le abrió las puertas de los estudios de grabación. Bajo la guía del productor Alan Whitehead, comenzó a registrar sus primeros demos, pero el destino tenía preparado un giro magistral para su carrera.
Whitehead, al notar el potencial de la dinámica familiar, animó a Kim a unirse al proyecto. Fue así como nació formalmente la dupla. Aunque firmaron un contrato inicial, el verdadero cambio de juego ocurrió cuando el legendario trío de productores Stock Aitken Waterman tomó las riendas. Al integrarse a las filas de la famosa “Fábrica de Éxitos”, las hermanas se encontraron compartiendo sello con figuras de la talla de Kylie Minogue, Rick Astley y Bananarama, quienes dominaban las ondas radiales de aquel entonces.
Del soul al sonido de los clubes de Chicago
Al principio, la dirección musical del grupo no estaba del todo clara. Grabaron su sencillo debut, titulado “System”, bajo la forma de una balada soul. Sin embargo, el sello discográfico no quedó convencido y se negó a lanzarlo. En ese momento de incertidumbre, la visión de Pete Waterman resultó ser un factor estruendoso para el éxito futuro de Mel & Kim.
Waterman puso su atención en el lado B del disco, una pista llamada “Showing Out (Get Fresh At The Weekend)”. Inspirado por el auge de la música Chicago House que estaba explotando en los Estados Unidos, decidió reelaborar el estilo de la canción para adaptarla a las discotecas y clubes nocturnos. Kim recordaría años más tarde, en una entrevista concedida en 2021, que la noticia de desechar “System” las dejó devastadas en un principio, pensando que habían cometido algún error.
La realidad era muy distinta. Tras haber compartido tiempo con las hermanas en un pub, Pete Waterman regresó al estudio convencido de que necesitaban algo con una actitud mucho más dura y directa. El resultado fue “Showing Out (Get Fresh At The Weekend)”, que escaló rápidamente hasta el número tres en las listas del Reino Unido, estableciendo a las hermanas como las nuevas ídolos de la juventud y referentes de moda.
El fenómeno global de Respectable
Si bien su primer sencillo las puso en el mapa, fue su siguiente lanzamiento el que las transformó en auténticas megaestrellas. La canción “Respectable” fue descrita por la propia Kim como una obra de genialidad que llevó el proyecto a un nivel internacional. El tema alcanzó el número uno en el Reino Unido y logró captar la atención del mercado estadounidense, algo que muchos artistas británicos de la época solo podían soñar.
Mel & Kim estaban en la cima del mundo. Su sonido dance-pop, combinado con una coreografía contagiosa y un sentido de la moda muy urbano, las perfilaba como las próximas grandes figuras de la música británica. Estuvieron a punto de llevarse un Premio BRIT como Mejor Artista Revelación Británica, aunque finalmente fueron superadas por Wet Wet Wet. Sin embargo, mientras el público celebraba su éxito, detrás de los focos se gestaba una batalla personal que terminaría por arrebatarles todo.
Una lucha silenciosa tras bambalinas
Lo que muy pocos sabían en aquel entonces es que Melanie ya había lidiado con problemas de salud graves antes de que la carrera musical del dúo siquiera despegara. A los 18 años, le diagnosticaron paraganglioma, una forma de cáncer de hígado. A pesar de haber superado una etapa inicial, la enfermedad regresó con una fuerza desoladora justo cuando “Respectable” dominaba las listas y la agenda de giras comenzaba a intensificarse.
Melanie empezó a sufrir severos problemas de espalda que, con el tiempo, se confirmaron como el retorno del cáncer. El dolor llegó a ser tan agudo que la artista quedó confinada a una silla de ruedas en gran parte de sus apariciones finales. Ambas decidieron retirarse del ojo público para proteger la privacidad de Mel mientras ella se sometía a sesiones de quimioterapia. Durante este periodo, las hermanas negaron los rumores ante la prensa, intentando mantener la esperanza mientras continuaban grabando material para su segundo álbum de estudio.

El escándalo periodístico y la valentía pública
La privacidad que tanto anhelaban se vio vulnerada de la manera más cruel. El diagnóstico de cáncer de Melanie se hizo público solo después de que un periodista lograra entrar en su casa fingiendo ser un enfermero, una acción calificada como vergonzosa por el entorno de la familia. Tras este incidente, las hermanas decidieron dar la cara y realizaron varias apariciones en programas de televisión para promover la investigación en favor de las víctimas de esta enfermedad.
A pesar de su fragilidad física, el espíritu de Melanie seguía volcado en la música. Mientras se tomaban un tiempo para escribir y grabar lo que sería su siguiente producción discográfica, la tragedia golpeó de forma definitiva. En enero de 1990, Melanie falleció de forma repentina a la edad de 23 años. La causa oficial fue una neumonía tras contraer un resfriado común; su sistema inmunológico estaba tan debilitado por la quimioterapia que no pudo resistir la infección.
El legado de Melanie en la voz de Kim
La muerte de Melanie dejó un vacío desgarrador en la industria y, por supuesto, en la vida de su hermana. Sin embargo, Kim decidió que el esfuerzo de ambas no quedaría en el olvido. Con la ayuda de su pareja de aquel entonces, Craig Logan (exbajista de Bros), Kim lanzó su carrera como solista. Gran parte de su primer álbum estuvo compuesto por canciones que originalmente habían sido escritas por y para el dúo Mel & Kim.
Este álbum homónimo, lanzado a finales de 1990, incluyó el sencillo “Don’t Worry”, que alcanzó el número dos en las listas británicas. Fue un tributo emocionante que permitió que la voz y las ideas de Melanie siguieran resonando. Otros éxitos como “G.L.A.D.” también se posicionaron en el Top 10, consolidando a Kim como una artista capaz de brillar por cuenta propia, aunque siempre llevando el recuerdo de su hermana en cada nota.
Años más tarde, en 2005, Kim revelaría en una entrevista televisiva con Trisha Goddard que ella sabía que la enfermedad de su hermana era terminal desde mediados de 1989. Esa carga emocional hace que los logros alcanzados en esos meses finales parezcan aún más espectaculares. El legado del grupo ha seguido vivo a través de ediciones de lujo de su álbum “F.L.M.”, cajas recopilatorias de CD singles y el lanzamiento en 2018 de un demo inédito titulado “Where Is Love”.
El camino de estas dos hermanas de Hackney fue una montaña rusa de emociones que pasó de la alegría más pura al dolor más profundo. Aunque Melanie se marchó demasiado pronto, la luz que proyectaron juntas como Mel & Kim sigue iluminando a quienes buscan en el pop una vía de escape y celebración. Al final del día, nos queda su música: ese eco eterno de dos voces que, por un momento breve pero legendario, fueron absolutamente dueñas del mundo.
