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Autos dignos de estar en la ofrenda

El día de muertos, una tradición mexicana en la que las familias mexicanas recordamos a los que se han adelantado.

Pero como amantes de los autos, aprovechamos este festejo para recordar algunos autos que dejaron de fabricarse, pero que sin duda dejaron huella en los mexicanos.

Chevrolet Chevy

Apareció por primera vez en el lejano 1994 y fue señalado como el auto que llegó para desplazar al Vochito. Eso nunca ocurrió.

Era compacto, económico, práctico y con un diseño fresco para cautivar a las nuevas generaciones.

Este auto es la versión americana del Opel Corsa vendido en Europa desde la década de los 80. Y cada uno, en su continente logró posicionarse en los lugares más altos de ventas.

En 2004 tuvo un cambio de imagen, diseñado y fabricado completamente por mexicanos y en 2009 tuvo un último rediseño, que dio vida a la edición de despedida, el Chevy Edición Especial Joy.

La primera generación del Chevy estaba impulsada por un motor de 1.5 litros con 60 hp y a partir de 2004 se presentó un nuevo motor 1.6 litros y 100 hp, que llevaría hasta su desaparición.

Nissan Tsuru

Parece que fue ayer cuando este emblemático auto dejó de fabricarse. Después de 35 años, finalmente en marzo de 2017 Nissan anunció el cese de su producción.

La decisión obedeció principalmente a la evolución de las normas de seguridad impuestas en el país, pues no es ningún secreto que el Tsuru carecía de cualquier tipo de sistema de seguridad, incluso se ganó el título de “el auto más inseguro de Latinoamérica”.

El Tsuru fue un auto económico en todos los aspectos, convirtiéndose en el auto ideal para ser taxi. En 2014 en la CDMX, había 65 millones de Tsurus trabajando como ruleteros.

Volkswagen Jetta

Sin duda uno de los autos más deseados en México desde su llegada al mercado en 1984.

Sin embargo, esta vez nos enfocaremos en la cuarta generación, la del eslogan “Todo el mundo tiene un Jetta, al menos en la cabeza” y la que se extendió por 17 años, incluso cuando oficialmente ya había quinta y sexta.

Su introducción en 1999 fue una sacudida para sus competidores, pues el Jetta, con una calidad superior, podía ofrecer un manejo sólido con mucha tecnología y potencia.

La marca alemana lanzaba la quinta y sexta generación del Jetta, sin embargo, por la excelente aceptación, en México se decidió cambiarle el nombre a Jetta Clásico con el fin de que no se detuviera su producción, pues era una opción accesible con equipo y tecnología de un auto superior.

El Jetta Clásico se despidió en 2015, sin ediciones especiales ni grandes eventos, solo se fue.

En sus 17 años de vida, tuvo diferentes motorizaciones, desde la tradicional 2.0 litros hasta los deportivos con motor turbo diesel de 1.8 litros.

Estos autos fueron víctimas de su propio éxito, pues su producción se extendió por tantos años que llegó el momento en que quedaron obsoletos ante las exigencias de los consumidores y las normas de seguridad automotriz.

Foto del autor

Luis Mondragón

Amante de los autos y apasionado de la velocidad.