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Los exóticos autos de Rápido y Furioso

Rápido y Furioso, es una saga de películas de acción que la casi en todas las escenas, más bien son de ficción.

Desde su debut en 2001 los protagonistas han sido Vin Diesel, Paul Waker (hasta su muerte) y un montón de carros.

La novena entrega de la saga finalmente se estrenó, pues la fecha original era en 2020 pero el Coronavirus también le pegó al séptimo arte.

Supuestamente el final de la historia estará dividido en dos y terminará en “Fast and Furious” 10 y 11, siempre y cuando el Coronavirus lo permita. Mientras tanto estos son algunos de los autos que han causado mayor impacto en los amantes de la velocidad.

Dodge Charger 1970

Dominic Toretto lo heredó de su padre y lo reconstruyó. Impulsado por un enorme V8 con 900 caballos de fuerza y un supercargador era capaz de recorrer un cuarto de milla en 9 segundos.

Reaparece para las películas 4 y 5 para rescatar a Toretto del transporte de una prisión.

Toyota Supra Turbo 1995

Un auto que Brian reconstruyó desde las cenizas en el taller de Toretto. Lo convirtió en un auto capaz de vencer Ferraris y prácticamente cualquier auto.

Este auto y el Charger de Toretto compitieron en la última escena de la primera película, ambos recorrieron un cuarto de milla en menos de 10 seugundos.

Nissan Skyline GT-R R-34 1999

El auto favorito de Brian O’Conner y uno de los más emblemáticos de toda la saga. Apareció por primera vez en 2 Fast 2 Furious, en una carrera callejera de autos modificados.

De fábrica este auto tiene 6 cilindros en línea y 280 caballos de fuerza, después de algunas modificaciones, Brian lo llevó a más de 500 caballos con ayuda de un poco de nitrógeno.

Ford Mustang 1967

La tercera entrega de la saga sucede en Tokio, donde los autos japoneses son los protagonistas, sin embargo, Sean Boswell combina un clásico americano con un potente motor japonés.

El auto protagonista es un Ford Mustang 1967 al que le adaptan el motor de un legendario Nissan Skyline de 2001.

Ford GT40 1966

Este auto que aparece en la quinta película de Rápido y Furioso, es de los autos más importantes de Ford, sobre todo en los años 60, ya que llevó a Ford a la gloria en las 24 horas de LeMans.

Para la película no estaba modificado, pues realmente no hay mucho que mejorar. El GT40 está equipado con un motor de 8 cilindros y 7.0 litros.

Cada nueva película de Rápido y Furioso supera a la anterior en cuestión de acrobacias, ficción y escenas de fantasía, pero sin cada una cumple lo que promete, adrenalina, acción y autos.

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Luis Mondragón

Amante de los autos y apasionado de la velocidad.